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Primer entrega de consejos para el mantenimiento de tu moto texto
07.03.2012 Consejo de cuidados para la moto
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Latiguillos de freno

Los latiguillos de freno (o de embrague en el caso en que este dispositivo tenga accionamiento hidráulico) son meros tubos flexibles que conducen la presión aportada por la bomba correspondiente para transmitirla a los bombines situados en las pinzas de freno (o en el empujador del embrague en el segundo caso mencionado).

Los latiguillos de freno han de ser flexibles por el movimiento que la horquilla o el basculante realizan en su trabajo normal y por el giro del manillar, lo que conduce a que sean fabricados generalmente en goma con un alma interior de teflón que aguanta la presión con poca o ninguna deformación.

Pero también es habitual que con el paso de los años, la integridad de dichos latiguillos se vea mermada, y la presión sufrida durante tiempo o simples agrietamientos en el alma interior de teflón llevan a que la acción de la bomba de freno no se transmita por entero a las pinzas, perdiéndose gran parte de esta presión en deformación de los latiguillos, con lo que la potencia de frenada disminuye drásticamente (sobre todo tras un período de calentamiento en que el problema se nota menos).

Para solucionar este problema se instalan latiguillos llamados "metálicos", que en realidad tienen el mismo cuerpo de goma, el alma de teflón y se distinguen por un forro trenzado exterior fabricado en hilo de acero que impide la deformación al aplicar presión. Estos latiguillos mejoran considerablemente la potencia de frenada respecto a los convencionales en mal estado, y se instalan con facilidad.

Simplemente hay que sustituir unos por otros, con la precaución de cambiar también las juntas deformables (anillas de cobre o aluminio) que se intercalan en los apoyos de los tornillos de fijación y teniendo en cuenta la longitud mínima imprescindible para que en extensiones de la suspensión nunca queden tirantes. Una vez conseguida la buena estanqueidad de la instalación y un correcto purgado del circuito, el rendimiento es muy bueno y el mantenimiento nulo.

Es relativamente habitual sustituir el repartidor de frenada delantero, cuando la moto tiene dos discos en el tren anterior, por latiguillos directos a cada pinza o por uno a la pinza más cercana (la derecha) y otro desde ésta hasta la pinza izquierda. Unos latiguillos de freno reforzados son siempre una mejora en el rendimiento de los frenos, eso sí, tienen que estar bien instalados o el remedio se vuelve peor que la enfermedad.

Régimen de ralentí adecuado en tu moto

El régimen de ralentí es el número de revoluciones por minuto al que gira el motor cuando se arranca y no se actúa sobre el mando del acelerador. Este régimen, variable según el cubicaje y el número de cilindros del motor, es decidido por el fabricante teniendo en cuenta las necesidades de aporte de combustible, de engrase mínimo recomendable y de refrigeración en parado que el motor exige, y no debe ser variado por gusto o por otras razones.

Un ralentí demasiado bajo o demasiado alto puede ser perjudicial para el motor y su pretendido ahorro de combustible o la supuesta ventaja que se busca con ello no justifica la avería o el desgaste anormal que puede producirse.

Para regular el régimen de ralentí, los motores alimentados por carburador disponen de un tornillo generalmente accionable con la mano, sin necesidad de herramientas, cuyo extremo hace las veces de tope de vuelta del acelerador en la polea situada en el carburador y que es movida por el cable proveniente del puño del gas.

Para regularlo como es debido es necesario esperar a que el motor esté en temperatura normal de funcionamiento y, con las luces encendidas, se mueve el mencionado tornillo en uno u otro sentido (apretar en el sentido de las agujas del reloj para subir el régimen y al contrario para bajarlo) hasta que gira a las vueltas precisas indicadas en el libro del usuario.Si se regula en frío se observará que, una vez caliente el motor, el régimen subirá ostensiblemente.

Cuando no se dispone de reloj cuenta revoluciones es preciso acudir a un taller donde puedan instalar un cuentavueltas electrónico para este trabajo o donde su experiencia les permita regularlo adecuadamente.

Los motores alimentados por inyección no siempre pueden regularse por el propio usuario, pues en la mayoría de los casos incorporan regulación automática del régimen de ralentí que además incluye la ayuda de arranque en frío (lo que suelen denominar Idle Speed Control), pues una regulación incorrecta de este sistema supondría problemas de emisiones y podría estropear el catalizador.

A ralentí no hay necesidad de una lubricación muy intensa, pero a cambio la refrigeración no es muy eficiente. Por eso, un régimen a su justa medida, ni alto ni bajo, es muy importante.

Fuente: Motociclismo.es
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